Hace mucho tiempo que los pedidos dejaron de ser una mera tramitación administrativa. La evolución y las exigencias del mercado han supuesto que gestionarlos de manera eficiente y rentable sea cada vez más complicado.

En esta evolución han pasado a entrar en juego las compras estratégicas, ya que a través de las mismas es posible conseguir un producto o servicio que satisfaga en calidad y precio las necesidades de cada negocio.

Sin embargo, las empresas que intentan evolucionar hacia las compras estratégicas se enfrentan a menudo a varios problemas.

Uno de ellos, tiene que ver con la falta de control generada por el procedimiento de los procesos de manera manual. Esta suele ser la forma habitual de gestión y puede llegar a generar altos gastos que son difíciles de controlar.

Por otro lado, los equipos de compras se enfrentan a menudo a la dificultad y complejidad que suponen los procesos manuales de facturación. De hecho, en muchas ocasiones pueden dar lugar a errores, retrasos en los pagos, pérdidas de descuentos y proveedores insatisfechos.

La forma más eficiente de dar solución a estos problemas es la utilización de herramientas que cubran el proceso, de manera que este pueda realizarse de manera automática y sea posible aumentar la fiabilidad de todo el proceso.

BravoAdvantage Procure-to Pay permite a los equipos de compras controlar el proceso de compras desde la solicitud hasta el momento de pago. Con la solución de compra automatizada BravoAdvantage Procurement la compra pasa a convertirse en un activo estratégico para la empresa, ya que ofrece la posibilidad de controlar los gastos, identificar nuevas oportunidades de ahorro y mejorar positivamente el resultado final.

Además, el control del proceso de compra puede completarse a través de la herramienta BravoAdvantage Invoicing que optimiza el proceso de facturación agilizando las relaciones entre comprador y proveedor, reduciendo el tiempo y los costes de transacción y, en definitiva, automatizando el pago para completar el proceso de procure-to-pay.

Por tanto, la evolución hacia la compra estratégica es evidente, y la mejor forma de gestionarla de manera eficiente y rentable es optar por el uso de la tecnología y herramientas que permitan automatizar y optimizar el proceso, aumentando la productividad y consiguiendo que los equipos de compras consigan llevar a cabo las mejores prácticas.